¡La importancia de la creatividad en la gestión de equipos!

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No hace mucho, hablábamos de la importancia del liderazgo y de saber motivar a tus empleados a la hora de gestionar equipos para obtener los mejores resultados en la empresa, y llegar a saborear el éxito laboral en tu sector. Hoy, vamos a por el segundo factor vital a tener en cuenta a la hora de ponerte al frente de un equipo de trabajo, ¿sabes cuál es? La creatividad.

¿Que entendemos por creatividad? Podemos definirlo como un proceso que se ca caracteriza por la originalidad y su capacidad de adaptación desarrollado en un tiempo, otros la entienden sencillamente como “la facultad de obtener algo de la nada”

Partamos de los tres pasos que hay que seguir para motivar de una forma creativa a tus empleados:

  • Tener presente el objetivo
  • Asociar esos objetivos a unas acciones
  • Conocer las potencialidades

¿Tienes claros estos pasos básicos a seguir? Pues ahora vamos añadir a nuestras acciones los valores, para llevar a cabo un buen trabajo: iniciativa (a la hora de emprender las acciones), determinación (fijando los objetivos, sabiendo lo que uno quiere), perseverancia (un buen equipo y un líder 10, nunca se rinden a la primera), convicción (¿crees en lo que haces? ¡a por ello!), y por último, seguridad en uno mismo (teniendo claro que “el que la sigue, la consigue”)

¡Ahora te toca transmitir todos estos valores a tu equipo! ¿cómo? ¡Sigue leyendo! 😉

  1. Iniciativa: Haz que luchen ellos mismos por su trabajo. ¿Cómo se consigue esto? Explicando los objetivos que quieres y lo que pueden que conseguir, si llegan a ellos. Si fomentas la autonomía, haciendo que dependan de sí mismos, tomarán las riendas del proyecto.
  2. Perseverancia: Haz que no se arrepientan de sus esfuerzos. ¿Cómo lo podemos conseguir? Reforzando sus iniciativas haciendo que se sientan partícipes del proyecto, haciéndolos protagonistas, reforzando también sus esfuerzos y no poner mala cara a los errores, que naturalmente formarán parte del proceso.
  3. Seguridad: Haz que sientan que tienen el control sobre su situación. ¿Cómo? Asígnales tareas para que cada uno tenga las responsabilidad de llevarlas a cabo, y tengan su función haciéndoles sentir útiles y valiosos en el trabajo. Si les informas de los pasos que han seguido y sus resultados, confiarán en ti y te tomarán como un buen líder.
  4. Convicción: Haz que su trabajo tenga sentido. ¿Cómo? Puedes averiguar cuáles son sus valores y qué es lo que ellos valoran, si éstos los asocias a unas acciones para recompensarlas, creerán en las funciones que desempeñas como cabeza de equipo.
  5. Determinación: Haz que siempre crean en que conseguirán los objetivos propuestos. ¿Cómo podemos hacerlo? Podemos anticipar las recompensas asociadas a sus acciones para motivarles, y si haces que los logros y fracasos sean compartidos, lograrás que se haga un buen trabajo en equipo.

Con estos sencillos puntos, podrás liderar el mejor de los equipos y conseguir todo lo que propongas a tus trabajadores, además conseguirás implicarles en el proyecto, haciendo que se involucren contigo y asuman los objetivos de forma personal e individualizada con un espíritu de trabajo en equipo que es vital para el talento y el ámbito profesional

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