LIDERAZGO, APRENDAMOS LAS CLAVES PARA LLEGAR A SER UN BUEN LIDER

Hoy en día, los directores de empresa o simplemente todo aquel que coordina a un equipo de personas, tiene que conocer cuál es la mejor forma de hacer que colaboren y gestionar que todo esté bien organizado. Dentro el ámbito empresarial y laboral, hay una rama que se está empezando a tener muy en cuenta para este tipo de gestiones: el liderazgo.

¿Cómo podemos definir el liderazgo? Se puede definir de muchas formas, pero nosotros vamos a ceñirnos a una que se adecúe al sector que nos compete, la empresa. Por tanto, podemos definirlo como «Situación de superioridad en que se halla una empresa, un producto o un sector económico, dentro de su ámbito.» según la R.A.E. Por tanto, lo podemos considerar como la persona que se halla, jerárquicamente hablando, por encima de un grupo de personas al que dirige con el objeto de conseguir un bien mayor, mediante poder.

El poder es la capacidad de poder producir cambios en los demás, es una capacidad potencial que establece una relación de dependencia y puede ser formal o informal, el formal consiste en imponer castigos y dar recompensas bajo una estructura jerárquica. ¿Qué diferencia hay entre poder y liderazgo?

El poder es independiente del grupo, sin embargo el liderazgo establece una relación de interdependencia dentro de los miembros del grupo. La jerarquía del poder es vertical, mientras la de liderazgo es horizontal favoreciendo a la participación y colaboración, en lugar de a la obediencia.

Un líder siempre tiene que transmitir confianza, tener iniciativa y ser creativo y original. Un buen líder suele ser honesto, leal, empático y sensible para poder ponerse en el lugar de los demás, y así establecer mejor las directrices. Tiene que conseguir motivar al resto del grupo para poder inculcarles la iniciativa propia y tener la mente abierta a sus propuestas, porque “cuatro ojos ven mejor que dos” y porque “dos mentes piensan mejor que una” 😉

El liderazgo siempre comienza por un por qué, por lo que hay que establecer una misión y ponerse una meta a la que llegar, estableciendo unos valores para poder alcanzarla. Te invitamos a hacer el siguiente ejercicio:

Misión: Recordar tu adolescencia.
Visión: Imagina tu figura como si fueras una estatua
Valores: Piensa qué dirían de ti los que te quieren, y qué plasmarían en esa estatua para transmitirlo.

¿Resumiendo? Te animamos a que cumplas tres puntos principales:

  1. Desarrolla una visión personal
  2. Aprende a comunicarla
  3. Motiva a quienes quieran unirse

¡Esperamos que te haya servido de ayuda, en próximos post seguiremos hablando de liderazgo para que puedas ser el mejor líder!

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2 Comentarios
  1. […] Por este mismo motivo, hemos hablado de la importancia de la motivación y lo que supone que un buen líder esté al frente de un equipo. Pues hoy vamos a ver qué técnicas de coaching puedes emplear para seguir motivando y creando […]